
La reforma del edificio se ha desarrollado bajo criterios de sostenibilidad, calidad arquitectónica, funcionalidad y eficiencia energética, incorporando además principios de racionalidad económica plenamente alineados con la filosofía y los valores de nuestra organización.
Más allá de la intervención arquitectónica, este proyecto ha supuesto para todo el equipo una oportunidad especialmente significativa por su dimensión humana y social, al colaborar con una organización comprometida con la ayuda y el apoyo a las personas. Participar en la creación de un espacio capaz de mejorar su actividad diaria y reforzar su impacto social ha representado una gran responsabilidad y, al mismo tiempo, una enorme motivación profesional y personal.
Para abordar este proyecto se ha constituido un equipo multidisciplinar integrado por BAN, responsable de la coordinación e interiorismo; Zero Consulting, encargada de la certificación BREEAM; la paisajista Charo Piñango; y CORE, como empresa constructora.
El resultado es una intervención que combina recuperación arquitectónica, innovación y sostenibilidad, dando respuesta a las necesidades funcionales actuales desde una visión integral, eficiente y comprometida con las personas y el entorno.